
Escribir sobre el amor da miedo. Escribir sobre el amor es redundante. Escribir sobre el amor es subjetivo, unipersonal, polisémico, universal, y da coraje. Escribamos sobre el amor, un poco más.
¿Por qué necesitamos el amor como el oxígeno? Cuando no lo tenemos lo buscamos. Cuando lo tenemos lo renovamos, le exigimos más, lo hacemos crecer. Cuando no sabemos cuidarlo lo rompemos, asfixiamos, lo perdemos, lo matamos. Podemos pasar del amor al odio con una facilidad inusitada, el rostro que una vez quisimos se vuelve abominable, y es que a veces, si no podemos amar, preferimos el odio como camino fácil; no ser correspondidos es un rencor que hay que superar, y todos no están preparados para aceptar que, por muy inteligentes y especiales que nos creamos, el otro no tiene que amarnos, mucho menos como nos amamos a nosotros mismos. Es más, nunca te amarán como tú, y será lo mejor, así podremos querer a los demás por sus diferencias, por todo aquello que no somos y admiramos.
Hay otros amores que no son ese mitológico animal: Amor con mayúsculas, medio yo, carne, magia conjunta, armonía, amor romántico; el amor fraternal, familiar, no necesita de la admiración para manifestarse. No elegimos al hermano o a la madre, no elegimos ni siquiera al amigo de la infancia, al vecino que jugaba en los atardeceres, no elegimos a esas personas cerca nuestro por sus méritos, están ahí por imposición de la vida. Les queremos por quienes son, por lo que han compartido con nosotros, o por la ausencia de todo lo anterior también podemos odiarles, si es el caso. La admiración es un mérito adicional no un requisito para querer a los que nos tocaron por default en nuestra vida.
En cambio, el amor romántico si requiere de la admiración para fortalecerse y prosperar como obra, la falta de admiración al ser querido termina por trucar el amor en lástima. Si no hay valores que admirar hay faltas que compadecer, y la balanza del amor se quiebra entre dos personas que no son iguales.
¿Con qué cara vas a salir al mundo si bajas la cabeza cuando miras a tu pareja? Si no es la mejor persona que has conocido, la que más tiene que ver contigo, la que mejor te entiende, la que te anima, la que cada día está ahí, la que te ayuda a empujar el carro de la vida, la que conduce contigo por esta carretera que se llama Tiempo, la que sobrevive a los más tristes y dolorosos sucesos. Si no sientes orgullo de ir de su mano por la vida como una pareja de baile exitosa, si su vida no te inspira superación y alegría, ¿dónde plantará sus raíces el amor una vez que el fuego del deseo decaiga?











Debo decir que a cada entrada que escribes más me gusta leerte.
¡Gracias, me alegra que te guste! Es de una serie de temas que pedí y algunos lectores propusieron, habrá que pedir otros nuevos…
Gracias, Lien! otro camino claro, más claro, imposible.
Gracias por escribir, un poco más, del amor.
Precioso, de verdad…
Me encantó leerte y especialmente, me enamoré de el párrafo que está al principio de este texto. Ese párrafo me cautivó porque resumiste como era el amor y qué tan valiente se tiene que ser para poder escribir sobre el amor.
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