Todo el mundo quiere tener un blog. Yo también, por supuesto. No soy demasiado diferente.

Soy la nieta de padres desheredados. La Muñequita a imagen y semejanza de nadie.
De la generación post-muro, post-exilio, post-Cuba…
¿Generación Post?

***

Las estaciones, sus cambios de luz, de temperatura y vestuario, me ponen al tanto de que se mueve alrededor un mundo distinto. Atravieso Madrid en el estómago del metro como alguna vez bordeara el malecón de La Habana. Adoquines y avenidas, gente nueva y rostros que se repiten. De seguro estoy repetida por ahí en otra china-cubana que escribe una tarde en Las Musas o en una madrugada habanera.
Para quienes me conozcan y quienes no: Soy la china de la Caja.
Caja- Isla que flota sobre el mar Caribe, ésa, que todos creen conocer, caja que oculta otras muchas infinitas. Caja-Cuba.

***

Santa Fe, Granada, una plaza y una iglesia, año 1492, Colón firma las capitulaciones. Quinientos quince años después un grupo de mujeres inauguramos en el mismo lugar, hoy Instituto de América, una exposición de arte cubano y español, iniciándose mi viaje de reconquista. España es una granada encendida en mis manos, como un adorno de navidad.
Viaje desde mucho antes en despedidas, últimos días, intensidad, desasosiego, consultar a los orishas, imaginar inútilmente como es todo lo que no he visto. Salir del absurdo show para el Truman que no quiero ser.

***

Escribir en Cuba es un acto de resistencia. Escribir fuera de ella es una reacción del superviviente.

***

Para quienes ahora no puedo ver, para quienes están hoy más cerca, y para todos los que no conozco y (no) quiero conocer, y sobre todo, para mí, planto esta bandera, y habito un pedazo de ciberespacio.
Para empezar con algo de lo vetado.

Anuncios