¿Quién es quién?


Esta mañana he despertado con una sorpresa inquietante. Anoche estuve intentando postear algo que debajo les agrego, se me hizo muy tarde y tuve problemas para subir el post, decidí dejarlo para esta mañana y poder terminarlo con la mente fresca. Los motivos de ese post estaban ligados al descubrimiento ayer de la inexistencia de mi blog en esa “nueva etapa” que anuncia CUBAENCUENTRO.com en su editorial. Anoche yo no figuraba en la lista de blogs y era imposible acceder a él como muestro en el video a continuación:

Hoy, sin que mediara comunicación alguna conmigo se ha rehabilitado el blog y mi sesión, como por “arte de magia”, como si un fantasma informático me hubiera visto desesperada intentando hacer login sin conseguirlo. De cualquier modo tengo que decirles lo que está pasando, tengo que explicarlo para tratar de entenderlo yo también, porque ahora mismo no sé hacia dónde van los nuevos pasos de los administradores de este portal que sin un portavoz visible, repito, NADIE SE HA COMUNICADO CONMIGO, han sido capaces de decidir por un espacio personal como un blog, sin contar con su autor, quitándolo y poniéndolo online cuando les ha parecido.

(Clic sobre las imágenes para ampliar)


En estos momentos como pueden ver en la imagen, en la página inicial no sale destacado ninguno de los últimos post y sin embargo, ayer Ángel Santiesteban, desde Cuba, publicó también su despedida. ¿Qué ocurre en Cubaencuentro? ¿Acaso esta nueva etapa responde a un nuevo orden de censura? ¿Dónde está esa “pluralidad” a la que hacen referencia?

No me interesa ya colgar una línea más en un espacio que no respeta a sus colaboradores, ni la libertad que en Internet es un bien innato. No, gracias por todo, por lo bueno de un pasado de trabajo donde aprendí cosas muy buenas, y otras que nunca aplicaría ni personal ni profesionalmente, pero no me interesa ni como lectora lo que pueda ofrecer un espacio que no es capaz de dar la cara, ¿Quién es quién en este nuevo CUBAENCUENTRO.com? No lo sabemos, pero yo sí sé quién soy.

Nota: Este post de hoy no pudo ser publicado en La china fuera de la Caja alojado en CUBAENCUENTRO.com porque a pesar de “habilitarme” los permisos, no puedo ni publicar ni borrar mi contenido, como si no fuera mío. Esto es lo que sale:

Las cosas ocurrieron así

En el anterior post les comunicaba mi cambio de URL del blog por la ruptura que se consumó el 4 de diciembre con la salida online de DIARIO DE CUBA, el nuevo proyecto del que formo parte de la redacción, como antes lo fuera de CUBAENCUENTRO.com. Pero aquí no hablaré de eso, este es mi blog y en él hablo a título personal, y francamente no tenía intenciones de abundar mucho más en el asunto y continuar posteando cuando el tiempo y las ganas me lo permitiesen, y sobre los temas que siempre me ha interesado abordar.

Pero esta madrugada he conocido la nueva salida online de CUBAENCUENTRO.com, luego de que el 8 de diciembre desapareciera el portal de internet teniéndose sólo acceso a un homepage de la Revista Encuentro. El día 7 de diciembre yo había hecho el anuncio del cambio a Blogger, luego de un pequeño equívoco en el cual al retirárseme los permisos de administración del antiguo portal me habían imposibilitado entrar al blog. Este asunto quedó resuelto restituyéndome los permisos del blog y pude postear mi despedida. Pero al día siguiente descubrí que ya no podía entrar más, ni saber si tenia nuevos comentarios, no era posible acceder a mi sección.

Durante un rato pensé en contarles ese mal sabor que me dejó esa abrupta ruptura pues en ningún momento ninguno de los actuales directivos y trabajadores de la Asociación Encuentro de la Cultura Cubana se comunicó conmigo, como tampoco lo hicieron ahora cuando leo esta nota editorial donde se anuncia “una nueva etapa” y veo que en ella han decidido sacar mi blog de circulación, sin previo aviso.

No pretendo apelar a la consideración y respeto que se supone deba existir entre personas que han trabajado un año y medio juntas, apelo a la ética simple y coherente que se debe tener hacia un colaborador a quien le han brindado un espacio y sin mediar palabras deciden sobre ese espacio, a espaldas del autor. ¿Esa es la nueva etapa que se inicia en CUBAENCUENTRO.com? ¿Ese es el “sitio abierto a la geografía plural de lo cubano y a la geografía plural de las ideas” como enuncia su nota , no firmada por nadie en concreto?

No me interesa el ciberchancleteo, no lo practico y no tengo tiempo para tonterías de exiliados frustrados. Tengo todavía olor a recién llegada, hasta hace dos años y medio comía de la libreta de abastecimiento y miraba La Habana desvanecerse conmigo dentro. A mí todavía me dan pesadillas terribles con Cuba, todavía lloro cuando veo golpizas y mitines injustos sin entender que eso esté pasando hoy en mi país; estoy aprendiendo a vivir sintiéndome libre y defendiendo lo que pienso. Tengo la fortuna de usar mis conocimientos y mis habilidades en un trabajo que me reconforta, ¿saben lo satisfactorio que es que tu trabajo lo valoren las personas a quienes va dirigido?. Ese es mi pequeño premio cuando ustedes pueden tocar un poco de la realidad de la Isla a través de los contenidos que éramos –en Cubaencuentro– y somos hoy, en ddcuba.com, capaces de poner a vuestra disposición.

Cubaencuentro ha sido una referencia en el periodismo cubano del exilio, aunque espero que en un futuro sólo exista un periodismo cubano a secas; que hayan más espacios para el diálogo siempre será bueno y enriquecedor para una comunidad tan dispersa y desunida como la nuestra, entiéndase que a mí en lo personal no me preocupa que exista Cubaencuentro, o surjan mañana 10 nuevos portales digitales. Deseo que Cuba tenga una mayor presencia en Internet, pero deseo sobre todo que esa presencia contenga los valores que necesita nuestra sociedad, transparencia, democracia, libertad de expresión, porque estoy francamente cansada de escuchar bocas vacías pidiendo un cambio para Cuba, cansada de mentiras, de doble moral, de manipulación, de arribismo, de interés, de mezquindad, porque muchos cubanos llevan tanto tiempo lejos, que se han alejado de sí mismos, o de lo que dicen que eran, y se han convertido en meros loros repetidores de una estrofa que les conviene y les queda bien, pero que no sienten. Y para discursos vacíos, ambivalentes y oscuros con los de Fidel Castro tuve suficiente.

Cree en lo que ves, “una imagen vale más que mil palabras”, aunque yo use la redundancia de graficar y escribir, aunque quizás desconfíes también de mis palabras. Mira dentro de los hechos, de la gente, de las cosas, pero sobre todo mira dentro de ti mismo, ahí está la respuesta, ahí al menos la encuentro yo.

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