Book Of Art by Isaac Salazar (koikoikoi.com)

Después del brainstorming llega la calma

La lluvia nos ha dado una tregua en estos días. Cuando el cielo lloriquea constantemente y está agrisado como famélica película en blanco y negro, las ganas de vivir merman entre el aire frío que se cuela por todas las rendijas del cuerpo, y ese tedio silente de los días más cortos y las noches de piernas largas.

Pocos quieren mojarse y corren en todas direcciones, pero la lluvia es también una bendición. Se lleva la polvareda de las calles. Trae olor a melancolía y té caliente. Contamos más historias mientras esperamos. Y cuando no nos queda nada que decir, hablamos del clima, mirándonos las manos, como si en nuestras líneas estuviera escrito el parte meteorológico. Somos hombres y mujeres del tiempo a cada rato. Yo misma ahora, por ejemplo, puedo decirte que afuera está el cielo de tal manera y la temperatura es de tantos grados. Parecerá que conversamos de algo, pero el viento de la intrascendencia se llevará nuestras palabras. Arrastradas con las hojas secas, con ríos de orina calle abajo, entre las luces intermitentes de los semáforos, tragadas por la boca de la noche cuando bosteza, al final de una canción que acentúa el silencio.

¿Y si hacemos que lluevan nuevas ideas para llenar otros tiempos sin hablar del tiempo

Ahora no llueve, el invierno se abre con galas navideñas. Un mes antes de la navidad su sombra ya se pasea por las calles y las guirnaldas se encienden en tu mente. Celebramos también el tiempo que se va, matamos un año más entre las luces y las sombras. El 2011 empieza a oler a viejo, y hacemos inventario. Un año arrancado a la muerte.

Nos hacemos mil preguntas, algunas respuestas las trae el año que vendrá o están escondidas dentro de tu piel, en lo más recóndito de la mente. Otras respuestas vendrán con las interminables discusiones post-café, algunas te las formularás al espejo y el reflejo te las responderá. Pero mientras el proceso se inicia, podemos seguir hablando de nada y de todo, sigo buscando tema como el pescador que extiende su caña al mar y recuesta la cabeza en una nube, espera y piensa, saborea la calma de los entretiempos.

De pescas anteriores

Cuando propuse con Escritora busca tema publicar textos los domingos a petición de los lectores, pensé que podría ser peor, pensé que nadie se manifestaría, que terminaría por sacarme a mí misma los temas como torturado en confesión. Pero no, surgieron algunos, y de ellos hice lo que pude por contestar, por preguntarme a mí misma lo que otros se preguntaban. De ahí surgió:

Y el resultado es que, para variar, me gustan los pies forzados. Como corredor que quiere mantenerse en forma. Como otra manera de conversar sin que tengamos que ponernos frente a frente; porque donde las distancias son abismos, las palabras son puentes.

Escríbeme, dime de qué te gustaría que escriba, ponme tema, leitmotiv o pistola de interrogantes a la cien. Tendrás mi confesión en la pantalla el próximo domingo. Pero recuerda, estamos jugando, ni eres mi torturador/a ni soy una escritora bajo presión, sólo vamos a usar las palabras, usarlas hasta donde nos deje su piel de perras negras. Maravillosas y malditas palabras, que llenan y vacían el mundo de significado.
Dame las tuyas y te devuelvo más de vuelta.

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