Desde un punto X en la geografía te leo
y encuentro sonrisas desde tu lado
te veo en la oscuridad,
poeta lúcido,
te huelo.
Enciendo velas por la gracia
de poseer ojos.

La gracia de tener imaginación y edificar con ella
una montaña rusa.
Ser en el viento,
independiente de cualquier palabra que no descorra
(in)certidumbre.

¿Por qué siempre vas,
a dónde vas,
con quién te rozas en el camino?

Quiero ser ese viento invisible que te despeina
y el pedazo de arcoíris que te saca sonrisas,
la marea calma,
el almuerzo en la mesa de un bar a la orilla del mar.

Lien C. Lau, La Habana, 2007.