«Todos están preocupados por mí. Pero no va a pasarme nada. Se los digo. No obstante, nadie me hace caso. Me miran entre espantados y compungidos…»
⎯¿Compungidos? ¿Qué palabra es esa? ¿Quién usa “compungidos” en un cuento? ⎯dice él y se ríe, luego canta⎯ Palabras, aléjate de mí con tus palabras…  ⎯y vuelve a reírse a carcajadas.
Yo trago en seco. El papel cae al piso. Mi mano derecha busca el interior del bolso. La mantengo dentro por unos segundos. Él deja de reír, fija esos ojos burlones sobre mi rostro en guardia.
⎯Dale, continúa, no te puedes ofender, esto es para ayudarte, no seas tonta ⎯y saca esa sonrisa de mandril para ablandarme.
Vuelvo a extraer la mano y recojo el papel para seguir leyendo.
«Realmente no pasa ni pasará nada. Unos convierten la ira en instrumento para matar, y son llamados asesinos, otros en instrumento para exorcizarse, y son llamados escritores. Mi ira nunca llegará a colapsar más allá de las palabras… »
Pero por si acaso siempre llevo la navaja en el bolso.

Lien C. Lau. Del libro inédito 33 segundos sobre un tobogán (2007), Premio Nacional de Narrativa Francisco (Paco) Mir, Isla de la Juventud, Cuba.

Y que el cuento sirva de pretexto para escuchar esta canción:

‘Palabras’, de Marta Valdés

Anuncios