La felicidad es una droga y su efecto dura muy poco. Lo que dura un orgasmo, un viaje de verano, la buena cena, el enamoramiento. La felicidad es una droga que no vende nadie, se compone de pequeñas esquirlas de otras drogas, que se pueden comprar o no, pero no garantizan su efecto inmediato; ya que para la felicidad tampoco hay receta fija. Cada cual tendrá que descubrir cuál es su dosis, y qué ingredientes lleva.

La felicidad, eternidad en un instante.