Voy a ser madre.

Me lo repito mentalmente para creérmelo. En unos meses voy a ser madre.

Antes de esta experiencia tenía claro que era un gran paso, pero no sabía cómo de grande, no sabía que era como elegir una nueva vida, incierta; una nueva vida donde cuidaré de otra vida.

No tengo miedo.

Me lo repito mentalmente para creérmelo. No tengo miedo.

Pero sé que el mundo se abre a miles de responsabilidades, retos e incertidumbre. Sé que habrá momentos de dolor y de alegría. Sé que el miedo se va justo cuando me lleno de fe, cuando reconozco que vivo mi momento único y que él, mi hijo, es lo más grande que estoy creando.

Hoy desperté llorosa, y no espero que me entiendan, no espero nada de los demás, vivo en una soledad apacible y deliciosa: la soledad que se dibuja verde como las copas de los árboles del parque frente al que vivo, la soledad de una música cubana como único sonido en esta mañana de agosto mientras escribo, la soledad de mi hijo latiendo dentro mío, la soledad de mi hombre cuidando de mí cada día, la soledad de que mi cuerpo ya no sea sólo “mi cuerpo” sino también la galaxia donde mi pequeño vivirá nueve meses, la soledad de ser feliz de un modo unipersonal aunque el motivo sea algo tan común como la procreación.

Si me siento sola, mi hijo se mueve en mi vientre para recordarme que no estoy sola, que somos dos corazones sintiendo a todo ritmo. Si lloro, mi hombre me abraza y baila conmigo para recordarme que el mejor llanto ahora es el de felicidad, que sus brazos son nuestra fortaleza, que todo el amor del mundo cabe en un abrazo, el que te da la persona que amas.

Hay tanto que no tengo, pero me concentro en lo que tengo.

Lo que no tienes es un sueño que si lo sueñas mucho se vuelve pesadilla.

Lo que tengo es oro en mi balanza, es luz en las ventanas, es música para mis oídos.

No tengo país, casi no tengo amigos ni familia, pero mi hijo tendrá país, en él hará amigos y seremos una familia. Esta es mi mejor obra, no habrá libro ni pintura mejor, no hay sueño más increíble que darte lo que no he tenido, hijo.

No tienes idea de lo #mágica y #poderosa que te sentirás hasta que llevas a tu hijo dentro.

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