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La china fuera de la Caja

Arte, Literatura, Cuba y todo lo demás…

Categoría

Poesía

Lecturas

Desde un punto X en la geografía te leo
y encuentro sonrisas desde tu lado
te veo en la oscuridad,
poeta lúcido,
te huelo.
Enciendo velas por la gracia
de poseer ojos.
Seguir leyendo “Lecturas”

Adán

 

Cesaron las lluvias de este mes hijo del Sol.
Todos se abrazan porque el invierno vendrá algún día sin avisar.
Las muchachas en círculo se quitan los zapatos
y sus blancos pies te enrojecen las mejillas.
Bellas y ajenas.
¿Y Eva? Seguir leyendo “Adán”

El secreto

¿Dónde estás, azul complejo,
más allá de sonrisa marina?
¿Dónde estás,
palabra
pensamiento
fluido
que hacia de mí alguien especial,
lejos de senos que un día caerán Seguir leyendo “El secreto”

Fumadores del tiempo, y un poema

 

El azar sopla en las calles, los pasillos y las plazas de la ciudad. Me gusta caminar en las tardes rumbo al estanco. Siempre he construido rutinas solitarias alrededor del acto de fumar. Esté en la ciudad que esté, necesito de un momento a solas con mi barrio y un cigarro. Escuchar música. Ver a la gente pasar en sus rutinas. Cargados de bolsas de la compra, arrastrando a sus hijos, llevando la verdad invisible de sus vidas a cuestas. Los miro como queriendo atravesar sus cuerpos y entrar en sus mentes. Los escudriño. Los espío. Recreo vidas posibles, circunstancias, roles. Por un rato muevo sus hilos falsamente. Termino el cigarro y vuelvo a casa lentamente con sonrisa de Gioconda. Seguir leyendo “Fumadores del tiempo, y un poema”

La fecha de fuego*

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Con ranas y neones

apareces.

Niña dormida en un sueño de siglos

que no han llegado aún.

Niña maloliente

de corona goteando sobre los ojos.

Niña pensamiento

con la boca sucia

de palabras

graves

obscenas

palabras

como cigarros

quemando el agujero de la Luna.

Seguir leyendo “La fecha de fuego*”

Lo que no ha sido ni será cabe en un poema

Idea Vilariño y Juan Carlos Onetti

Este poema viene sonando dentro de mi cabeza hace más de un mes. La presencia de Onetti sigue siendo una sombra desconocida cerca del piso donde vivo, vecino desconocido, escritor que aún me resisto a leer queriendo leer.

Ahora leo este y otros poemas de quien fuera su amante, la poeta uruguaya Idea Vilariño.

Ya no, Idea Vilariño

Ya no será.

Ya no

no viviremos juntos

no criaré a tu hijo

no coseré tu ropa

no te tendré de noche

no te besaré al irme.

Nunca sabrás quién fui

por qué me amaron otros.

No llegaré a saber por qué

ni cómo nunca

ni si era de verdad

lo que dijiste que era

ni quién fuiste

ni quién fui para ti

ni cómo hubiera sido vivir juntos

querernos

esperarnos

estar.

Ya no soy más que yo para siempre

y tú ya no serás para mí

más que tú.

Ya no estás

en un día futuro

no sabré dónde vives

con quién

ni si te acuerdas.

No me abrazarás nunca

como esa noche

nunca.

No volveré a tocarte. No te veré morir.

 

(Clic para escuchar el poema en voz de la autora)

Pensar en ti

Pensar en ti
es la frase más común
que alguien puede colocar
en un poema.
Aún así tengo que ponerla
una y más veces…

Pensar en ti.

Pensar en ti.

Pensar en ti.

Seguir leyendo “Pensar en ti”

Si alguien toca un día a tu puerta…

Si alguien toca un día a tu puerta,
diciendo que es un emisario mío 
no creas, ni aunque sea yo;
que mi vanidoso orgullo no intentaría
tocar siquiera la puerta irreal del cielo.
Pero si, naturalmente, y sin oír
a alguien tocar, la puerta fueras a abrir
y encontraras alguien como a la espera
de tocar, medita un poco.
Ese era mi emisario y yo y lo que intenta
mi orgullo que desespera
¡abre a quién no llama a tu puerta!

Fernando Pessoa

FAMILIA

Dedicado a ‘mi familia’, ellos saben quienes son…

Mi familia es un cuarto vacío
con mi madre sentada en el mismo sillón
donde mi abuela me dio nanas y vaivenes.
Mi familia es un cráter
donde dormimos mi amante y yo
para soñar que todos los días
podemos olvidar lo que soñamos.
Mi familia es un cepillo que no tiene utilidad
y va a parar a una gaveta,
junto a fotografías deterioradas y cartas españolas.
Mi familia es una madrugada en estertores de hastío,
un eclipse que nadie ve
porque todos duermen o mueren
perdidos en la impureza de la sangre.
Mi familia es la ausencia del otro sillón,
donde mi padre debía sentarse junto a mi madre.
Mi familia es ese balance vacío junto a una hoguera.
Soy yo que incinero nombre tras nombre
la legión oscura de mis parientes.
Mi familia no es la sangre que descendió de algún chino
traído a rastras por el miedo
o la dotación genética de algún español
aplatanado entre cañaverales.
No son esas palabras que remolco detrás de mi nombre.
Ni los años perdidos
sin columpios,
abrazos,
postales de navidad con la letra de aquél
que es mi hermano
o el hijo del hombre
que nunca me dio columpios
abrazos
postales
navidad.

Mi familia es el amor que mi amante pone
al tomarme de la mano
y cruzar conmigo
aguaceros
tristezas
la desdicha de este mundo
agujereado de imposible.
Mi familia es la eterna caricia materna
su voz espantando los miedos
ese cariño desproporcionado y limpio
como un diamante en la sombra.
Mi familia son los amigos
que me quieren por quién soy,
porque tomamos juntos la hiel y vino,
la felicidad y el tranvía de la distancia.
Mi familia es el mundo que he logrado construir
a fuerza de aprenderme a curar
yo misma las heridas.
Mi familia es mi propio cuerpo
que regenera la piel en cada despedida.
Mi familia será siempre la certeza
de que mi alma es el pago y el don
para que el amor surja, y con él
esa casa tibia
dulce
feliz,
ese refugio imprescindible,
y para siempre:
Mi familia.

Abril de 2007

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